36 semanas de embarazo: Pronto llega el bebé

De acá en más los controles con tu médico serán cada semana hasta el parto. Por otra parte, se pueden estar presentando falsas alarmas.

A partir de las 36 semanas de embarazo  los controles con tu médico serán cada semana hasta el parto. Por otra parte, se pueden estar presentando falsas alarmas. Es bueno que empieces a reconocer las contracciones verdaderas.

Características de contracciones de la 36 semanas de embarazo

Las contracciones que alertan sobre el trabajo de parto son muy regulares. Se producen cada dos o tres minutos y llegan a durar aproximadamente 90 a 120 segundos cada una.

Son dolorosas y generalmente van asociadas a la expulsión del tapón mucoso (flujo gelatinoso, muchas veces manchado con sangre), y una presión en la zona vaginal.

Entre contracción y contracción los dolores cesan. Es ahí cuando puedes realizar ejercicios respiratorios profundos y relajar tus músculos para poder sobrellevar mejor la próxima contracción.

u cuerpo en las 36 semanas de embarazo.

En las madres primerizas, el bebé puede ahora descender hacia el orificio de la pelvis disminuyendo con esto la presión hacia arriba que se presentaba con la consecuente mejoría de tu respiración. La contraparte son más deseos de orinar frecuentemente, debidos a la compresión de la vejiga.

Tu bebé en las 36 semanas de embarazo.

Tu bebé mide 47 cm y pesa alrededor de 2.700 g.

El cabello y las uñas le han crecido bastante durante este tiempo, llegando a ser incluso necesario cortarle las uñas a poco de nacer para evitar que se lastime su delicada piel.

La grasa que va acumulando debajo de la piel ahora forma pliegues que le darán el aspecto rollizo de recién nacido.

El lugar para moverse se redujo mucho, pero igual debe haber movimiento. Si notas la ausencia de movimiento o una súbita intensidad continuada de los movimientos llama al médico para que él lo controle y pueda descartar alguna complicación.

Es recomendable que entre esta semana y la 37 te realices cultivos para la detección del estreptococo grupo B (EGB) debido a la alta tasa de mortalidad que supone una infección por esta bacteria en el recién nacido.

Tratamos de ser lo más precisos posible, pero teniendo en cuenta que las tasas de crecimiento y desarrollo del embarazo son ocasionalmente diferentes en cada mujer, te recomendamos leer la semana de tu embarazo con un rango de una semana hacia adelante y una semana hacia atrás. Si tienes alguna duda adicional, consulta con tu médico.

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¿Por qué se presenta la infección vaginal en el embarazo?

Durante os meses de gestação, se produzem mudanças no pH vaginal. Por esta razão, os especialistas consideram que é a etapa mais vulnerável para a ploriferação de bactérias

A gravidez representa um período de mudanças para todas as mulheres. É uma etapa em que tudo se modifica, desde as variações mais perceptíveis, como a ansiedade e o aumento de peso, até alterações do organismo pouco conhecidas, como as infecções vaginais.

Questão de hormônios

Durante os 9 meses de gestação, o nível de hormônios femininos muda e afeta diretamente o pH da área genital. No cotidiano, o pH da zona vulvar é ácido e inferior ao de outras partes do corpo, se situa em uma média de 3.8 a 4.2, com a finalidade de impedir o crescimento de bactérias. No entanto, durante a gravidez, a futura mamãe vive diversas mudanças hormonais, que comprometem diretamente a capa protetora ácida. Desta maneira, a variação para um pH maior que 4.2 pode alterar o equilíbro em detrenimento da flora habitual, o que deixa espaço para a ploriferação de gérmens patógenos. Por essa razão, os 9 meses de gestação representam uma das etapas mais vulneráveis da mulher para adquirir infecções ginecológicas.

Prevenir é melhor

É necessário que todas as mamães tomem cuidados especiais para manter sua zona íntima limpa e protegida durante esta importante etapa da vida.

Entre as principais recomendações encontram-se:

  • Usar roupa íntima de algodão.
  • Não usar roupa muito justa ou de materias sintéticos.
  • Lavar a roupa íntima com sabão em barra e enxaguar bem, sem deixar resíduos.
  • Lavar a zona íntima com um sabonete especial com pH ácido, que limpe, hidrate e ajude a prevenir infecções na área vulvoperineal.
  • Não se recomenda utilizar talcos, aromatizantes ou sais de banho.
  • Evitar traumatismos na região genital como arranhões (de coçar), depilação ou fricção.
  • Ao notar mudanças no fluido vaginal, ardor ou mau odor, não automedicar-se e consultar o ginecologista ou obstetra.

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