Qué hacer si tu bebé tiene cólicos

Algunos especialistas sostienen que los cólicos pueden ser producto de una alergia. Otros afirman que se relaciona con el carácter de cada bebé.

Cualquiera sea el origen, lo cierto es que los cólicos vuelven al bebé irritable, en ocasiones con llantos imposibles de calmar, y con dificultad para conciliar el sueño. Es fundamental que ante esta situación no pierdas la calma, los bebés son muy perceptivos ante las emociones de quienes los rodean, y que te note tenso no ayudará a tranquilizarlo.

Cuando sientas que la inquietud empieza a abrumarte a ti, recuerda que se trata de algo temporal: los cólicos son algo natural pero pasajero. Además de la necesaria consulta con el pediatra (te podrá dar certezas sobre si los síntomas no corresponden a otros problemas), hay ciertos consejos que puedes seguir para calmar a tu bebé cuando los cólicos lo molestan.

Algunos tips a tener en cuenta:

• Lo primero es mecerlo: a los bebés les encanta el movimiento, y eso puede ayudar a distraerlo.
• Si esto solo no lo calma, camina despacio con él al hombro, y hazle masajes suaves en la espalda.
• Si tampoco funciona, súbelo al cochecito y sale a pasear, variando el ritmo pero sin dejar de hacerlo con delicadeza.

La unión hace a la fuerza: despeja todas las dudas que tengas con el pediatra, consulta con otros papás recientes sobre cuáles son las técnicas que a ellos les funcionaron. Intercambiar información y compartir estas inquietudes siempre resulta de gran ayuda, además de ser un alivio. Si te parece que es un horario inapropiado para llamar a alguien dado que no se trata de una emergencia, recuerda que siempre habrá alguien de guardia en el hospital, quizás alguna enfermera de turno pueda darte un consejo.

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Comprando una cámara de fotos

Es una opción maravillosa para atesorar recuerdos sobre los últimos meses del embarazo y la llegada del bebé.

Si está por nacer tu bebé, tal vez estás pensando en comprarte una cámara de fotos para registrar los primeros momentos del nuevo integrante de la familia. Si ya nació y todavía no tienes una, seguramente no ves la hora de poder compartir con todo el mundo la imagen de tu bebito. Pero como se trata de un producto relativamente costoso, quizás te encuentres pensando cómo y qué comprar exactamente. 


En primer lugar, revisa el presupuesto familiar y evalúa cuáles son tus posibilidades, cuánto puedes gastar en este momento, o si en realidad te conviene recurrir al crédito. A veces este tipo de compras, aunque terminen resultando más costosas tras la financiación, es conveniente hacerlas a crédito, porque acortan los tiempos de tener el objeto entre tus manos. Sin embargo, si dispones del efectivo necesario, definitivamente es preferible cancelar la cuenta de inmediato, y quizás hasta puedas conseguir un mejor precio con sólo solicitar un descuento.

A continuación, pregúntate cuáles son tus preferencias y necesidades: una cámara de fotos tradicional no es lo mismo que una digital, no tanto por el momento en que la vayas a usar como por las posibilidades de volver sobre esos registros a futuro.

Con una cámara tradicional, sacas las fotos, las mandas a revelar y las guardas en un álbum que puedes mirar y volver a ver sin más trámite. También puedes elegir algunas de tus fotos y rápidamente colocarlas en porta-retratos en el lugar preferido de la casa. Por el lado de los costos, tienes que pensar en el precio de los rollos y el revelado. Generalmente, te encontrarás con que de las 36 fotos del rollo, varias no salieron muy lindas.

Si optas por una cámara de fotos digital definitivamente ahorrarás al no tener que comprar rollos fílmicos ni pagar revelados. Además, puedes ver al instante si tu foto salió bien o mal, y en todo caso, puedes sacar otra sin perder la ocasión de inmortalizar ese momento especial con una buena foto.

Gracias al correo electrónico compartir imágenes de tu bebé con amigos y familiares, aun cuando estén lejos, resultará económico y sencillo con una cámara digital. Pero en contrapartida, ten en cuenta que precisarás una computadora para descargar las fotos, y si quieres llevar un álbum tradicional o colocar alguna en un portarretratos de todas maneras tendrás que llevar a imprimir en papel fotográfico al menos algunas de esas fotos, y que en ese caso representará un costo extra.

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