El bebé recién nacido y el oxígeno

A veces notarás que tu bebé se despierta llorando y se mueve en su cuna. Esto no tiene que ver con el hambre, sino con la búsqueda del oxígeno y la respiración pulmonar que el bebé debe aprender ahora que ya no está en tu barriga.

A veces notarás que tu bebé se despierta llorando y se mueve en su cuna. Esto no tiene que ver con el hambre, sino con la búsqueda del oxígeno y la respiración pulmonar que el bebé debe aprender ahora que ya no está en tu barriga.

Tu bebé que acaba de nacer busca oxígeno y lo hace porque no está acostumbrado a buscarlo solo. En esta etapa fuera de su mamá debe aprender a respirar de manera pulmonar. Cuando estabas embarazada a tu bebé nunca le faltó oxígeno pero a la vez jamás necesitó respirar para tenerlo. El oxígeno le llegaba por medio del torrente sanguíneo del cordón umbilical.

Ahora, de pronto, todo cambió. Solo en su cunita se despierta y llora. Una de las causas puede estar relacionada con esta poca experiencia para lidiar con el aire que lo rodea. Cuando siente que le falta oxígeno, llora para lograrlo, se mueve, repta y se retuerce en su cuna, como forma de autoestimularse.

La madre al levantarlo, acariciarlo y alimentarlo le estimula la respiración y satisface su necesidad de oxígeno.

¿Por qué es importante que levantes a tu bebé?

El contacto corporal estimula los capilares sanguíneos y los filetes nerviosos de la piel del bebé, que favorecen la respiración del pequeño. A veces, comprensiblemente, las madres primerizas suponen que los niños sólo lloran por hambre o porque les duele algo, ofreciéndoles el pecho constantemente. Pero el bebé simplemente tiene necesidad de ser arrullado, mecido, acariciado, calentado y además, por sobre todo, sostenido y agarrado.

Lo primero que te sugerimos hacer cuando levantas al bebé que llora es mantener la calma y transmitirla. Luego, y lo más tranquila que puedas, comenzar a buscar las posibles razones de este despertar abrupto y así hallarás la forma de ayudarlo.

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Busca la guardería adecuada para tu bebé

Decidir sobre la mejor forma para cuidar de los hijos es una pesadilla para todos los padres. Desde el momento en que los pequeños angelitos entran en nuestras vidas nos preguntamos si estamos haciendo lo correcto, por esto, es necesario elegir la mejor forma para el cuidado de los niños, ya sea porque tenemos que volver al trabajo o simplemente porque necesitamos un descanso. 

  • ¿Cómo elijo una guardería?
  • Consejos para el momento de dejar a tu bebé en la guardería
  • ¿Qué opciones tienes?

Debes sentirte cómoda con tu decisión de quien vaya a cuidar a tu hijo. La planificación es la clave de una buena decisión por lo que debes comenzar con suficiente antelación. Muchas guarderías tienen largas listas de espera y seleccionar a una niñera pueden consumir mucho tiempo.

Visitar y hablar con las personas a cargo de los niños será la mejor forma para encontrar el lugar perfecto para tu hijo. Si es posible, trata de ir a las guarderías en horarios diferentes al de tu cita con el fin de ver realmente cómo son las cosas, de igual manera, trata de estar a diferentes horas del día y no tengas miedo de hacer preguntas, recuerda que confiarás tu bebé a estas personas. Por ejemplo, pide que te muestren la comida que les darán a los niños ese día, echa un vistazo a la zona destinada para cambiar los pañales y evalúa su limpieza, pide ver el área donde duermen los bebés y haz preguntas sobre cómo el personal respondería a una situación específica de primeros auxilios o de riesgo.

Aquí te mostramos algunos otros puntos a considerar al momento de pensar sobre las opciones para el cuidado de tu bebé.

• ¿Quieres un cuidado individual para tu bebé?

• ¿Qué tipo de interacciones tendrá mi hijo con la persona que lo cuide?

• ¿Puedo venir sin previo aviso y sentirme bienvenida?

• ¿La persona que esté a cargo de mi hijo tiene las habilidades para cubrir las necesidades individuales de mi hijo?

• ¿Pueden ser flexibles y ofrecer algún cuidado especial en caso de que los normales no funcionen?

• ¿Qué tiempo necesitas para el cuidado de tu bebé?

• ¿El dinero es un factor decisivo?

• ¿Qué habilidades posee la persona que cuidará a tu hijo? Por ejemplo, certificado de primeros auxilios, calificaciones en cuidado de niños, etc.

• ¿Cuál es la política para cuando mi hijo no pueda venir?

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• ¿Qué instalaciones y recursos están disponibles para ayudar al desarrollo social y creativo?

• ¿Qué pasa con el entrenamiento para ir baño?

• ¿Cómo se controlan las normas de seguridad y los estándares profesionales?

Consejos para el momento de dejar a tu bebé en la guardería

Las primeras veces que dejes a tu hijo en la guardería serán traumáticas para ambos. Ten la seguridad de que tu pequeño enfrentará la situación mejor que tú y estará jugando afuera unos minutos después de que te vayas. Aquí te damos algunos consejos para ayudarlos a ambos a llevar esta difícil separación.

• Trata de fijar un momento para visitar la guardería u organizar algunas reuniones con la niñera previas al gran día, esto hará que estés menos asustada.

• Dedica tiempo para averiguar acerca de la rutina que se seguirá en la guardería y poder hablar con tu hijo sobre ello.

• Sé positiva, habla positivo y actúa positivo cuando hables sobre los nuevos cambios.

• Haz que el evento sea importante comprándole a tu hijo una nueva maleta o un sombrero especial para la guardería.

• Sé honesta con tu hijo e intenta contestar sus preguntas sobre dónde estarás cuando él esté en la guardería.

• Asegúrate de que todas las cosas de tu hijo estén claramente etiquetadas y que él sea consciente de que le pertenecen.

• No envíes un juguete que sea muy especial a la guardería a menos que la persona que esté a cargo la autorice ya que estos juguetes pueden crear problemas entre los niños.

• Asegúrate de empacar una (o dos) muda de ropa completa, en la maleta, los accidentes ocurrirán.

• Trata de hacer que las primeras idas a la guardería sean cortas, por ejemplo, un par de horas estarían bien.

• Cuando lo dejes la primera vez, pasa un poco de tiempo haciendo que tu hijo se incorpore en alguna actividad. Hazle saber a la persona encargada que tienes la intensión de dejarlo y asegúrate de decirle adiós a tu bebé y de irte rápidamente. Extender la despedida puede aumentar la ansiedad de tu hijo.

• Utiliza una frase positiva como: "Voy a trabajar, pásala muy bien, nos vemos pronto".

• Trata de tener algo que hacer después de dejar a tu hijo y así tener en que concentrarse. No te sorprendas si lloras, es normal.

• Dale a tu hijo algún tiempo para instalarse y luego llama a la guardería, esto ayudará a que estés más tranquila.

• Echa un vistazo a nuestra comunidad Huggies y toma algunos consejos de madres que han pasado por lo mismo.

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