La ansiedad por separación en los niños

¿Tus hijos lloran, se vuelven ansiosos y tienen crisis emocionales cada vez que sales de su habitación? ¿Se aferran a tus piernas, se niegan a separarse y se lamentan sin parar hasta que los levantas?

Sigue leyendo para entender más acerca de la ansiedad por separación en los niños y lo que puedes hacer al respecto.

¿Qué es la ansiedad por separación?

La ansiedad por separación ocurre cuando los niños tienen miedo de ser separados de sus padres y de las personas más cercanas. Por lo general, comienza a aparecer cuando un bebé tiene alrededor de seis a ocho meses y puede durar hasta el cuarto cumpleaños. Aunque generalmente dentro de este tiempo hay períodos en que la ansiedad mayor o menor.

¿Por qué mi niño es así?

Puedes sentirte sola frente a este problema, pero en realidad no es así. La ansiedad por separación en los niños es tan común que se ve como una parte normal del crecimiento. Los niños pasan por etapas para aprender a confiar en otras personas ya que necesitan desarrollar conexiones emocionales con aquellos que llenaran sus necesidades de supervivencia.

¡Todo depende de mí!

Los niños pequeños creen que el mundo entero gira alrededor de ellos y todo el mundo está aquí para su beneficio por lo que cuando las cosas no van como quisieran, pierden el control y lo demuestran con sus acciones y el lenguaje verbal.

Los niños pequeños no saben cómo comportarse de manera socialmente aceptable, ellos son totalmente egocéntricos y lo que quieren, lo quieren en ese momento y no tienen la capacidad cerebral para entender que otras personas también tienen necesidades.

Cada niño se comporta de su propia manera y algunos son sólo un poco menos escandalosos cuando se trata de mostrar sus emociones.

Los niños pequeños también necesitan progresar a través de complejas etapas de desarrollo emocional y si se saltan una etapa, puede significar que tendrán algunos problemas en la construcción de relaciones de confianza con los demás durante su vida adulta

No creas que tu bebé siempre debe presentará ansiedad por separación. Con la orientación correcta y un poco comprensión, podrás apoyar a tu pequeño a través de esta etapa.

Lo que realmente significa la ansiedad por separación

El niño te está demostrando que te ama de la mejor manera que sabe hacerlo y su necesidad de seguridad emocional es tan fuerte que usa cualquier manera posible para obtener tu atención. Eso significa ser ruidoso y llorar para conmoverte.

Si tu niño pudiera decir las palabras "necesito que estés cerca de mí", lo haría. Pero debido a que sus habilidades lingüísticas todavía están en desarrollo, tienen que demostrar esta necesidad a través de su comportamiento, ese aferro, llanto y tristeza realmente es un grito de cercanía.

Primero lo primero

• Considera hacerle un chequeo médico a tu niño, aunque rara vez, la ansiedad por separación está relacionada con problemas de visión o audición.

• Habla con tu pareja sobre cómo manejar esto. La consistencia es importante.

• Piensa en tus propias necesidades emocionales. A veces la ansiedad por separación en los niños puede ser causada por la necesidad de reconocimiento que los padres que deberían estar recibiendo de otras personas.

Consejos para lidiar con la ansiedad por separación en niños

Manejar la ansiedad por separación en niños pequeños no es una tarea rápida ya que toma tiempo que los niños construyan sentimientos de seguridad a un nivel manejable y que no se sientan abrumados por sus emociones.

• No dejes que tu niño dicte cuál de los padres le da más tranquilidad. Dos padres cariñosos pueden dar una retroalimentación positiva.

• No hagas caso cuando se quejen y griten, responde al llanto real para darles atención.

•Mantente ocupada. No dejes los trabajos del hogar o el trabajo remunerado porque tu niño esté ansioso, crear un ambiente “ideal” no ayuda a niño a aprender las habilidades necesarias para la vida real.

• Habla con tu niño. Si vas a otra habitación, dile dónde estarás y también que volverás.

• A veces a los niños pequeños les gusta tener un juguete de peluche para sujetar. Esto puede ayudar a que se sientan seguros, pero no te preocupes si tu hijo no tiene su propio objeto de aferro.

• Habla en un tono tranquilizador y comprensivo. Los niños pequeños necesitan saber de la ansiedad de sus padres para estar tranquilos.

• Dale afecto cada cierto tiempo con abrazos y besos inesperados.

• Considera alguna guardería o niñera por un par de días a la semana. La exposición a otros niños y adultos ayuda a desarrollar habilidades sociales.

Cómo lidiar con la ansiedad por separación de la guardería

• Buscar que estén cómodos en la guardería es lo mejor para ti, tu niño y para sus cuidadores.

• Haz la investigación de qué guardería es la más adecuada para tu hijo. Si no te sientes 100% segura entonces te sentirás ansiosa.

• No prolongues las despedidas. Esto hace peor la ansiedad por separación. Dile a tu niño que te tienes que ir pero que volverás.

• Dile a tu hijo a qué hora regresarás y dales una referencia para que entiendan, por ejemplo: "Volveré cuando te hayas despertado de la siesta".

• No dejes que tu niño vea que te entristeciste ya que seguirán tu ejemplo. Guarda tus propias lágrimas para cuando estés afuera y lejos de su vista.

• Cuando estén juntos, sean felices y afectuosos. Busca el equilibrio entre afecto razonable y demasiado afecto.

•Ser sobreprotector puede afectar de manera negativa. Los niños pequeños pueden interpretar la intranquilidad de sus padres haciéndolos ver que hay algo de lo que realmente hay qué preocuparse.

10 Consejos para lidiar con la ansiedad por separación

1. Espera decaídas emocionales cuando tu niño esté cansado y/o tenga hambre.

2. Es importante ser justo y razonable. No esperes que tu niño se comporte perfectamente todos los días, todos tenemos derecho a buenos y malos momentos.

3. Sé consistente. Los niños pequeños necesitan la seguridad de que sus padres respondan siempre de la misma manera.

4. Sigue las rutinas. Éstas ayudan a los niños a aprender sobre la predictibilidad y los resultados.

5. Sé justa. Si tienes más de un hijo, trata de darles la misma cantidad de atención. Los niños tranquilos también necesitan la atención de sus padres.

6. Sé realista acerca de las habilidades de tu hijo. El desarrollo social y emocional varía de un niño a otro por lo que no todos hacen las mismas cosas al mismo tiempo.

7. Elogia el comportamiento positivo. Cuando tu niño esté jugando bien y no exija tu atención, dales mucho reconocimiento y felicítalos.

8. Sé el modelo de comportamiento frente a la separación. Mantén las despedidas con otras personas de forma feliz, tranquila y optimista. Esto ayudará a tu niño a aprender que decir "chao" no es tan malo.

9. No limites los compromisos sociales. Los niños pequeños se benefician al ver a sus padres hablando con otros adultos y niños. El aislamiento no funciona y puede empeorar la ansiedad por separación.

10. Haz que todo sea especial y busca tiempo de calidad con tu hijo diariamente. Los niños pequeños buscan afecto si sienten que no están recibiendo suficiente y el mal comportamiento puede ser un signo de que necesita más atención, no menos.

¿Qué no hacer cuando se presenta ansiedad por separación?

• El castigo empeora la ansiedad por separación. Golpear o lanzar cosas, gritar o amenazar no funciona y hace que los niños pequeños se asusten.

• Asume que tu niño es particularmente sensible o frágil. Esta es una etapa de desarrollo.

• Alejar a tu niño no ayudará. Tu puedes sentir que no tienes suficiente espacio personal, pero recuerda que esta etapa pasará así que sé paciente.

• No compares a tu hijo con los demás. La genética, el género, el medio ambiente, la personalidad y la experiencia juegan un papel importante en la forma en que los niños se separan de sus padres.

• Evita dar retroalimentación positiva frente a la ansiedad por separación. Las recompensas de alimentos, regalos y juguetes pueden ser malinterpretadas.

Recuerda…         

• Tu niño pequeño no está tratando de hacerte la vida difícil. Su cerebro aún es inmaduro así que dales el tiempo de evolucionar y aprender otras maneras de ganar tu atención.

• Mantén la calma y el control de tus propias emociones. Ver a nuestros hijos tristes nos estresa y así debe ser, pero sé el adulto y un ancla firme y segura.

• Es importante cuidar de tus propias necesidades. Los padres que lo dan todo no tienen ninguna reserva para sí mismos.

¡Recuerda esto!

Trata de no preocuparte. La ansiedad por separación del niño no es el reflejo del comportamiento permanente. Los niños evolucionan hacia lo que llegarán a ser.

Este artículo fue escrito por Jane Barry Enfermera infantil, madre y directora de www.mybabybaby.com.au

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Viajar con niños y estar tranquilos en el avión

A veces empacar las maletas y abordar un avión con un bebé o un niño pequeño puede representar la combinación perfecta de los problemas. Sin embargo, si sigues estos diez consejos, podrás mantener la cordura de los niños durante el vuelo de las vacaciones.

Consejo 1: La preparación es la clave

¿Tiquetes? Listos. Maletas, listas. Bebés y niños en buen estado de salud y preparados para viajar, listo.

Suena como si ya estuvieras lista para ir al aeropuerto, ¿cierto? Si tienes dudas acerca de cualquiera de los detalles de tu vuelo como el equipaje de mano o los líquidos permitidos a bordo de vuelos internacionales (cómo los biberones llenos de leche materna o de fórmula), llama a la aerolínea antes de tu vuelo. Es mejor resolver cualquier inquietud antes y no tener que discutir con el personal de la aerolínea por cosas como si tu hijo es menor de dos años (recuerda llevar su certificado de nacimiento) o descubrir que su cochecito necesita ser envuelto para ir como equipaje facturado.

Además, recuerda reservar cunas de vuelo al viajar internacionalmente. De lo contrario, no hay garantía de que habrá una disponible cuando hagas el check-in y la idea de tener un bebé de un año de edad en tus brazos durante un largo vuelo es suficiente para hacer que la mayoría de los padres suden frío. Además, si el presupuesto lo permite, vale la pena reservar un asiento para tu niño cuando los vuelos sean demasiado largos ya que la mayoría de las aerolíneas no permiten que un niño de más de 18 meses utilice una cuna de vuelo.

Consejo 2: Sé la primera en llegar

Tomate un buen tiempo para aparcar, hacer el check-in y pasar el punto de control. No hay nada que te pueda estresar más que la idea de poder perder el vuelo.  Como regla general, piensa en el tiempo que usarías para ir al aeropuerto si viajaras sola y luego súmale una hora de más. Recuerda, sólo se necesita un pañal apestoso para trastocar tu agenda.

Si estás viajando con un bebé en tus brazos, asegúrate de hacer el check-in con suficiente antelación para que puedan asignarte un asiento al lado de uno que esté vacío si es posible. No importa lo corto que sea tu viaje te alegrará tener un espacio extra para poner a tu bebé, darte un descanso o simplemente para poner la pañalera.

Consejo 3: Las ruedas te facilitarán el viaje

En el aeropuerto, trata de mantener tus brazos libres tanto como sea posible para ordenar los boletos y pases de abordar o simplemente para buscar el juguete favorito de tu bebé. Un cochecito se puede utilizar hasta antes de abordar el avión y no se considera como equipaje de mano. Algunas aerolíneas también tienen disponibles cochecitos de cortesía por si prefieres almacenar el tuyo en la bodega del avión. Vale la pena llamar con antelación y comprobar si está disponible. A muchos padres les gusta usar un canguro para bebés cuando sus hijos son muy pequeños, pero sólo ten presente quitártelo cuando pases por el escáner de seguridad.

Consejo 4: Evita la fila

En la puerta de embarque, los padres viajando con bebés y niños pequeños generalmente son invitados a abordar primero así que prepárate para tomar esta oportunidad e instalarte con tus maletas, sin la preocupación de estar reteniendo a los pasajeros en el pasillo. Coloca toallitas, juguetes, bocadillos y cualquier otra cosa que necesites tener a la mano en una maleta y ubícala debajo del asiento de adelante.

Como otra opción, los padres con niños pequeños pueden querer minimizar el tiempo que pasan a bordo por lo que prefieren abordar de últimos e irse en la parte posterior del avión.

Consejo 5: Destapa sus oídos

La mayoría de los padres han escuchado el consejo de alimentar a sus pequeños al despegar y al aterrizar para evitar dolores de oído. Sin embargo, a veces puede que el bebé haya terminado de comer en el momento en que el avión finalmente vaya a despegar después de 20 minutos de espera en la pista. Para evitar esto, espera hasta que el avión haya despegado o el capitán haya anunciado el comienzo del descenso del avión para aterrizar, para sacar la comida o darle pecho o el biberón. Esto se debe hacer ya que durante el ascenso y el descenso los oídos se pueden ver afectados por la presión de la cabina que se ajusta con la altitud del avión. Si tu bebé o niño parece estar muy angustiado el acetaminofén puede ayudar a aliviar el dolor.

Consejo 6: Tener las manos ocupadas hace que el vuelo sea mejor

Como ya lo debes saber, en la mayoría de los momentos de estrés, la distracción puede ser la mejor manera de evitar una crisis de tu bebé y por supuesto, también una de los padres. Empaca algunos bocadillos sin azúcar para ofrecerle durante todo el vuelo, al igual que algunos de sus juguetes favoritos. Idealmente deberías llevar un par de juguetes viejos junto con algunos nuevos que estén aún envueltos para maximizar el tiempo que pueda permanecer ocupado y elije juguetes silenciosos y que se muevan muy poco. Para los niños pequeños, un tablero para dibujar y borrar, con la pluma adjunta, es ideal.

Consejo 7: Sonríe

Mientras que muchas mamás y papás no son los mejores viajeros, es imperativo ser valiente frente al bebé en todo momento. La turbulencia puede ser aterradora tanto para los adultos como para los niños así que cuando suceda, anima a los niños a mirarla de una manera divertida. Pretende que es una de esas atracciones infantiles que hay en los centros comerciales y di cosas como: “¡Wow, un bache!". Recuerda, los adultos son un indicador emocional para los niños, y así como los pasajeros miran a la auxiliar de vuelo para tranquilizarse en estos momentos, los niños pequeños buscan a sus padres.

Consejo 8: Cuida de ti misma

Los padres a menudo están tan preocupados por mantener el control de sus bebés que a menudo se olvidan de sus propias necesidades durante el vuelo. Cuando el carro de la comida venga por lo general tendrás que alimentar a tus niños primero, así que asegúrate de pedir a la auxiliar de vuelo que mantenga tu comida caliente para poderla comer más tarde o si tienes un bebé de brazos, puedes solicitar alternativas de comida que estén frías como sándwiches y así evitar cualquier accidente.

Toma los audífonos que te ofrecen para tu niño y rompe las reglas relacionadas al tiempo para ver televisión durante el vuelo. Muchas aerolíneas ofrecen canales para niños, proporcionando una excelente actividad y dando a las mamás y a los papás algo de descanso de ser los que proporcionan el entretenimiento durante el vuelo.

Consejo 9: Haz amigos en vuelo

Volar con un bebé o un niño pequeño no es momento para ser tímido, especialmente cuando se trata de obtener ayuda. Toma los ofrecimientos de los demás de la mejor forma y pide ayuda cuando la necesites. La mayoría de los pasajeros son felices de poder ayudar, pero a veces, simplemente no se les ocurre ofrecerla, sobre todo si no han volado con niños.

Del mismo modo, asegúrate de avisarle a la tripulación de cabina sobre tu hijo desde el principio. En algunos casos, una auxiliar de vuelo puede atender a tu bebé para que deje de llorar.

Consejo 10: ¿Cuando todo falla?

Si el bebé tiene un ataque de llanto o algún pasajero no está muy a gusto con que haya niños a su al rededor, puedes ir junto con tu pequeño a la parte posterior del avión, lejos de las hordas de espectadores para eliminar algo de estrés. Esto también te dará la oportunidad de estirar las piernas mientras que arrullas a tu bebé y será una excelente oportunidad de mostrarle al niño muchos botones y símbolos interesantes dentro del interior del avión.

SI después de todo, las cosas no van muy bien, saca tu sentido del humor y recuerda que el vuelo no durará por siempre.