Las madres vuelven al trabajo, prepárate con anterioridad

El volver al trabajo es algo muy emocionante para muchas madres. Se les presenta una gran oportunidad para considerar un cambio en su campo de acción o para negociar cierta flexibilidad. Mira nuestros consejos para el Regreso al trabajo a continuación.

¿Cómo puedo negociar un trabajo con horarios flexibles o de medio tiempo?

La negociación de la flexibilidad para trabajar tras el retiro por maternidad es una manera fantástica para que empieces a trabajar en el balance entre trabajo y familia. Cualquier momento es un buen momento para plantearle a tu jefe acerca de las opciones para volver a trabajar medio tiempo o con horarios flexibles, incluso si acabas de quedar embarazada. El truco esta en ser proactivo, ponte a pensar en tu papel y en las tareas que realizas. ¿Podrías realizar estas tareas en medio tiempo o con horarios flexibles? ¿Qué tal trabajar desde casa algunos días de la semana? Prepara tu caso con antelación y recuerda tener en cuenta cómo tus sugerencias pueden llegar a tener un impacto sobre tus colegas y sobre la compañía. Habla con tu jefe y busca llegar a un acuerdo. No caigas en la trampa de trabajar en tus días de descanso. Un trabajo de medio tiempo significa que te pagan en función de lo que trabajas, así que no te sientas culpable. Con la escasez nacional de mano de obra calificada, es un buen momento para pedir flexibilidad en los horarios.

¿Estás pensando en empezar tu propia empresa?

Empezar tu propia empresa puede ser la solución al problema de trabajo y al equilibrio con el tiempo en familia. Todo lo que necesitas es una gran idea, algo que te apasione mucho. La financiación de la empresa es el siguiente obstáculo. ¿Cuánto cuesta volver tu idea una realidad? Tu plan de negocio te ayudará a estimar el costo. Además, tienes que pensar en las habilidades que no tienes. Habla con tus amigos, familiares y colegas que si tienen las habilidades que a ti te hacen falta y ponles ideas en sus cabezas. Un socio podría ser una buena opción para algunas personas, pero deberes tener mucho cuidado con quién quieres involucrar en tu negocio y el grado de libertad que necesitas. Empezar tu propia empresa requiere paciencia y determinación, además de la capacidad de superar obstáculos a corto plazo y aprender de ellos. Esto, te dará la oportunidad de trabajar medio tiempo y desde tu casa.

¿Cómo escribir la parte de 'ama de casa' en tu hoja de vida?

El mayor error que puedes cometer en tu hoja de vida es referirte al tiempo que has pasado en tu casa como ama de casa. Aunque es una afirmación verdadera y seamos sinceros, es probablemente ¡El trabajo más duro y difícil de la vida!, Limpiar traseros,lidiar con las pataletas de un niño en un centro comercial y estar al tanto de un bebé las 24 horas del día, probablemente no sea suficiente en tu hoja de vida. Ponte a pensar en las tareas no remuneradas que has realizado y empieza a hablar de estas como charla de trabajo. Por ejemplo, la recaudación de dinero para una organización requiere comunicación, gestión de negocio y habilidad de comercialización. Si has estado llevando las cuentas de tu empresa familiar, aparecerán empleadores muy rápidamente que están dispuestos a pagar por tus servicios. Trabajar en una dulcería requiere de habilidades de manejo de dinero, servicio al cliente y la capacidad de trabajar en equipo. Asegúrate de estar pendiente de los anuncios de ofertas de trabajo y mirar las habilidades que los empleadores están buscando. Si necesitas mejorar tus habilidades y la confianza en tus habilidades, evalúa la posibilidad de hacer un curso corto.

¿Trabajar desde casa es para ti?

Trabajar desde casa es algo que a la mayoría de nosotros nos gustaría hacer. La posibilidad de trabajar medio tiempo y la solución al problema familiar suenan muy atractivas. La cuestión es, ¿Eres el tipo de persona que puede trabajar desde casa? Si eres estricta con tu tiempo, organizada, apasionada y las tareas del hogar no te distraen, trabajar desde casa puede ser justo la solución para ti. Sin embargo, por el otro lado, trabajar desde casa puede ser solitario y puede que extrañes la interacción social que viene de ir a la oficina. Aun así, asistir a una reunión con tus colegas cada semana o visitar a tus clientes de manera frecuente podría resolver este problema. Trabajar desde casa también parece la solución perfecta al problema del cuidado de los niños, aunque desde mi propia experiencia, esta no es la respuesta si esperas estar pendiente de los niños durante todo el día. Los niños pequeños querrán tu atención sin importar lo que estés haciendo. Por último, si trabajar desde casa es lo tuyo, asegúrate de que la oficina en casa este configurada con un computador, Internet de banda ancha, teléfono y fax.

Sí confías en ti misma puedes obtener ese trabajo

Para muchas madres, la confianza en sí mismas puede ser el mayor problema a la hora de solicitar un trabajo de medio tiempo. ¿Cuántas veces hemos oído cosas como: "Voy a esperar hasta el próximo año porque vamos a salir de viaje pronto y la Navidad está a la vuelta de la esquina y así sucesivamente? Si quieres trabajar, no hay nada que te detenga. Definitivamente tendrás que buscar una guardería o niñera y actualizar tu hoja de vida. También puede que necesites invertir en un curso de actualización. Yo misma tuve poca confianza en mí misma volviendo a trabajar después de 7 meses tras el nacimiento de cada uno de mis hijos, por lo que puedo imaginar cuánto te preocupa si has estado sin trabajar por aun más tiempo. Pero a la hora de la verdad, esto no te hará ningún bien. Hay un trabajo ahí afuera con tu nombre escrito y te encantará. Es de suma importancia que valores las habilidades que recogiste de ser madre y que pienses en cómo se pueden adaptar a tu vida laboral. Otra cosa, mírate al espejo y habla de ti misma, esta es una buena práctica para las entrevistas. ¿Estás siendo agradable? Asegúrate de hablar positivamente acerca de ti misma en todo momento y deja de pedir disculpas, ¡este es un hábito sin el que todos podemos vivir!

¿Pensando en cambiar tu campo de acción?

¿Estás pensando en cambiar tu campo de acción? A veces, tener hijos puede ser un abre ojos para un cambio en nuestro trabajo. Durante este tiempo has podido pensar en lo que quieres en la vida y cuáles van a ser tus requisitos de flexibilidad. La licencia de maternidad puede ser una gran oportunidad para pensar en hacer algún estudio superior. Mientras tu trabajo se pone al día con el concepto de flexibilidad, puedes considerar iniciar tu propia empresa y así podrías establecer tu propia flexibilidad u horario de medio tiempo. Es posible que tengas la oportunidad de convertirte en un consultor de tu propia industria o quizás te surja una idea revolucionaria de negocio que valga la pena el esfuerzo después de investigar un poco. Otra posibilidad es la formación que te pueden ofrecer con un puesto de trabajo. La escasez de personal calificado a nivel nacional está haciendo más y más difícil que los empleadores encuentren las habilidades y la personalidad que necesitan; por tanto, muchos empleadores están ofreciendo formación y entrenamiento en el puesto de trabajo para cumplir con los requisitos necesarios para desempeñar el cargo. Siempre piensa en cómo se pueden aplicar tus habilidades a un nuevo campo de acción.

¿Se puede lograr un equilibrio entre trabajo y familia?

Sí, pero el equilibrio ideal siempre está cambiando. Puede que quieras trabajar más durante algunas etapas de la vida de tus hijos, pero en otras, también puedes querer estar más tiempo en casa. No es posible definir lo que es el equilibrio ideal porque todos somos diferentes así que, para lograr alcanzar el balance de ideal, tienes que estar conforme con las decisiones que tomes y debes asegurarse de que las responsabilidades familiares sean compartidas.

Consejos para las madres que están amamantando y trabajando al mismo tiempo

Cada vez son más los lugares de trabajo que proporcionan buenas oportunidades para la lactancia como descansos y salas para las madres. Sin embargo, las empresas que hacen esto tienden a ser las empresas más grandes y que a menudo también ofrecen una guardería en el trabajo para sus empleados. Si trabajas para una empresa pequeña o mediana que no tiene una guardería tendrás que reevaluar tus opciones. Si tu guardería queda cerca de tu trabajo, podrías hablar con tu jefe acerca de la posibilidad de recesos para ir a amamantar a tu hijo. Permanece un paso adelante y ve a tu jefe con un plan de acción que te beneficie a ti y ya la compañía. No será por mucho tiempo. Tus otras opciones son embotellar leche para el día o regresar a trabajar después de que ya hayas dejado de amamantar. Para obtener más información sobre la lactancia materna y el lugar de trabajo, visita el sitio web de la Asociación Australiana de Lactancia Materna.

La importancia de los conocedores

Enviaste una excelente hoja de vida que demuestra que eres la persona indicada para la posición de trabajo a la que aplicaste. Luego te llamaron a una o más entrevistas y les encantó tu aplicación. Sólo falta una cosa más, una referencia laboral. Incluso a estas alturas, tu referencia puede fácilmente arruinar tu oportunidad de conseguir el trabajo. Considera lo siguiente para asegurar que tu referencia no cierre tu oportunidad de trabajo:

Elige sabiamente a tus referencias. La idea es que proporcionen a tu futuro empleador una idea de tu carácter y de tu desempeño a nivel laboral.

Si tienes algunas buenas referencias, así ya no trabajes para ellos, permanece en contacto. Cada 6 meses, comunícate con ellos y averigua si siguen estando a gusto con que los pongas a ellos como referencia laboral.

Si logras conseguir una entrevista con un potencial empleador y sientes que sale bien, llama a tus referencias para decirles que puede que los llamen a preguntar acerca de ellos.

Si llevas más de dos años sin trabajar considera en añadir otras posibles referencias. Por ejemplo, ¿has hecho algún voluntariado o trabajo de caridad durante este tiempo? ¿Has hecho parte de algún tipo de comité como por ejemplo de algún colegio? ¿Has estado en algún empleo informal?

Tus amigos y familiares no deben ser tus referencias. La información que ellos proveen es generalmente sesgada y no proporcionará una evaluación justa de tu rendimiento laboral ni de tu carácter.

Cómo readaptarse a la vida laboral como madre

La idea de un cambio de campo de acción después de tener hijos, es una idea común entre los padres que vuelven al trabajo. Puede que sea debido a que tu trabajo actual es poco flexible y quieras trabajar desde tu casa, tal vez no estas satisfecha con un puesto de menor rango de medio tiempo, o quizás simplemente ya no tienes ganas de seguir haciendo lo que has estado haciendo durante los últimos 10 años.

Un cambio en tu campo de acción puede marcar el inicio de un nuevo capítulo en tu vida profesional; sin embargo, para llegar a este punto es necesario abordar el tema y pensar en el quién, qué, cómo y por qué. ¿Qué has estado haciendo hasta ahora? ¿Qué habilidades has recogido en el camino? ¿Cómo puedes adaptar tus habilidades y aplicarlas a un nuevo entorno? A menudo, las respuestas están en tu hoja de vida, asumiendo que la tienes al día.

Puedes hablar con tu empleador actual o anterior acerca de tu intención y pedirles su opinión. También deberías considerar hacer un pequeño curso acerca de la nueva línea de trabajo a la que le estas apuntando, que te dará una idea de los procesos habituales, procedimientos y el vocabulario con el que tendrás que familiarizarte.

Mientras tengas las bases requeridas para hacer un cambio en tu campo de acción, puedes hacer lo que quieras. Ser padre es el mayor cambio de tu vida; por lo tanto, un cambio en tu campo de acción es más que posible.

Viajar con niños y estar tranquilos en el avión

A veces empacar las maletas y abordar un avión con un bebé o un niño pequeño puede representar la combinación perfecta de los problemas. Sin embargo, si sigues estos diez consejos, podrás mantener la cordura de los niños durante el vuelo de las vacaciones.

Consejo 1: La preparación es la clave

¿Tiquetes? Listos. Maletas, listas. Bebés y niños en buen estado de salud y preparados para viajar, listo.

Suena como si ya estuvieras lista para ir al aeropuerto, ¿cierto? Si tienes dudas acerca de cualquiera de los detalles de tu vuelo como el equipaje de mano o los líquidos permitidos a bordo de vuelos internacionales (cómo los biberones llenos de leche materna o de fórmula), llama a la aerolínea antes de tu vuelo. Es mejor resolver cualquier inquietud antes y no tener que discutir con el personal de la aerolínea por cosas como si tu hijo es menor de dos años (recuerda llevar su certificado de nacimiento) o descubrir que su cochecito necesita ser envuelto para ir como equipaje facturado.

Además, recuerda reservar cunas de vuelo al viajar internacionalmente. De lo contrario, no hay garantía de que habrá una disponible cuando hagas el check-in y la idea de tener un bebé de un año de edad en tus brazos durante un largo vuelo es suficiente para hacer que la mayoría de los padres suden frío. Además, si el presupuesto lo permite, vale la pena reservar un asiento para tu niño cuando los vuelos sean demasiado largos ya que la mayoría de las aerolíneas no permiten que un niño de más de 18 meses utilice una cuna de vuelo.

Consejo 2: Sé la primera en llegar

Tomate un buen tiempo para aparcar, hacer el check-in y pasar el punto de control. No hay nada que te pueda estresar más que la idea de poder perder el vuelo.  Como regla general, piensa en el tiempo que usarías para ir al aeropuerto si viajaras sola y luego súmale una hora de más. Recuerda, sólo se necesita un pañal apestoso para trastocar tu agenda.

Si estás viajando con un bebé en tus brazos, asegúrate de hacer el check-in con suficiente antelación para que puedan asignarte un asiento al lado de uno que esté vacío si es posible. No importa lo corto que sea tu viaje te alegrará tener un espacio extra para poner a tu bebé, darte un descanso o simplemente para poner la pañalera.

Consejo 3: Las ruedas te facilitarán el viaje

En el aeropuerto, trata de mantener tus brazos libres tanto como sea posible para ordenar los boletos y pases de abordar o simplemente para buscar el juguete favorito de tu bebé. Un cochecito se puede utilizar hasta antes de abordar el avión y no se considera como equipaje de mano. Algunas aerolíneas también tienen disponibles cochecitos de cortesía por si prefieres almacenar el tuyo en la bodega del avión. Vale la pena llamar con antelación y comprobar si está disponible. A muchos padres les gusta usar un canguro para bebés cuando sus hijos son muy pequeños, pero sólo ten presente quitártelo cuando pases por el escáner de seguridad.

Consejo 4: Evita la fila

En la puerta de embarque, los padres viajando con bebés y niños pequeños generalmente son invitados a abordar primero así que prepárate para tomar esta oportunidad e instalarte con tus maletas, sin la preocupación de estar reteniendo a los pasajeros en el pasillo. Coloca toallitas, juguetes, bocadillos y cualquier otra cosa que necesites tener a la mano en una maleta y ubícala debajo del asiento de adelante.

Como otra opción, los padres con niños pequeños pueden querer minimizar el tiempo que pasan a bordo por lo que prefieren abordar de últimos e irse en la parte posterior del avión.

Consejo 5: Destapa sus oídos

La mayoría de los padres han escuchado el consejo de alimentar a sus pequeños al despegar y al aterrizar para evitar dolores de oído. Sin embargo, a veces puede que el bebé haya terminado de comer en el momento en que el avión finalmente vaya a despegar después de 20 minutos de espera en la pista. Para evitar esto, espera hasta que el avión haya despegado o el capitán haya anunciado el comienzo del descenso del avión para aterrizar, para sacar la comida o darle pecho o el biberón. Esto se debe hacer ya que durante el ascenso y el descenso los oídos se pueden ver afectados por la presión de la cabina que se ajusta con la altitud del avión. Si tu bebé o niño parece estar muy angustiado el acetaminofén puede ayudar a aliviar el dolor.

Consejo 6: Tener las manos ocupadas hace que el vuelo sea mejor

Como ya lo debes saber, en la mayoría de los momentos de estrés, la distracción puede ser la mejor manera de evitar una crisis de tu bebé y por supuesto, también una de los padres. Empaca algunos bocadillos sin azúcar para ofrecerle durante todo el vuelo, al igual que algunos de sus juguetes favoritos. Idealmente deberías llevar un par de juguetes viejos junto con algunos nuevos que estén aún envueltos para maximizar el tiempo que pueda permanecer ocupado y elije juguetes silenciosos y que se muevan muy poco. Para los niños pequeños, un tablero para dibujar y borrar, con la pluma adjunta, es ideal.

Consejo 7: Sonríe

Mientras que muchas mamás y papás no son los mejores viajeros, es imperativo ser valiente frente al bebé en todo momento. La turbulencia puede ser aterradora tanto para los adultos como para los niños así que cuando suceda, anima a los niños a mirarla de una manera divertida. Pretende que es una de esas atracciones infantiles que hay en los centros comerciales y di cosas como: “¡Wow, un bache!". Recuerda, los adultos son un indicador emocional para los niños, y así como los pasajeros miran a la auxiliar de vuelo para tranquilizarse en estos momentos, los niños pequeños buscan a sus padres.

Consejo 8: Cuida de ti misma

Los padres a menudo están tan preocupados por mantener el control de sus bebés que a menudo se olvidan de sus propias necesidades durante el vuelo. Cuando el carro de la comida venga por lo general tendrás que alimentar a tus niños primero, así que asegúrate de pedir a la auxiliar de vuelo que mantenga tu comida caliente para poderla comer más tarde o si tienes un bebé de brazos, puedes solicitar alternativas de comida que estén frías como sándwiches y así evitar cualquier accidente.

Toma los audífonos que te ofrecen para tu niño y rompe las reglas relacionadas al tiempo para ver televisión durante el vuelo. Muchas aerolíneas ofrecen canales para niños, proporcionando una excelente actividad y dando a las mamás y a los papás algo de descanso de ser los que proporcionan el entretenimiento durante el vuelo.

Consejo 9: Haz amigos en vuelo

Volar con un bebé o un niño pequeño no es momento para ser tímido, especialmente cuando se trata de obtener ayuda. Toma los ofrecimientos de los demás de la mejor forma y pide ayuda cuando la necesites. La mayoría de los pasajeros son felices de poder ayudar, pero a veces, simplemente no se les ocurre ofrecerla, sobre todo si no han volado con niños.

Del mismo modo, asegúrate de avisarle a la tripulación de cabina sobre tu hijo desde el principio. En algunos casos, una auxiliar de vuelo puede atender a tu bebé para que deje de llorar.

Consejo 10: ¿Cuando todo falla?

Si el bebé tiene un ataque de llanto o algún pasajero no está muy a gusto con que haya niños a su al rededor, puedes ir junto con tu pequeño a la parte posterior del avión, lejos de las hordas de espectadores para eliminar algo de estrés. Esto también te dará la oportunidad de estirar las piernas mientras que arrullas a tu bebé y será una excelente oportunidad de mostrarle al niño muchos botones y símbolos interesantes dentro del interior del avión.

SI después de todo, las cosas no van muy bien, saca tu sentido del humor y recuerda que el vuelo no durará por siempre.